Letras de canciones

En sus memorias, Frank Zappa alude en determinados pasajes a  las letras de algunas de sus canciones para explicar aspectos de su vida y obra. Si bien hemos mantenido en el libro las letras en inglés, a continuación reproducimos nuestra versión en español de las mismas, ordenadas por el número de páginas e indicando a qué capítulo pertenecen.

 

Capítulo 3. Una alternativa a la universidad
Página 44

De vuelta a casa
al pueblecito soleado.
Está saliendo de Palmdale,
donde hay tantas granjas de pavos.

Ya lo tengo claro,
voy a ir a Sun
Village, sí, Señor,
espero no haya mucho viento.

Porque te corroe la pintura del coche
y te estropea el parabrisas.
No sé cómo lo aguanta la gente,
pero igual no se está tan mal
ya que todos siguen allí
(incluso Johnny Franklin).
En el pueblecito soleado.
El pueblecito soleado.
El pueblecito soleado, mi cielo.
El pueblecito soleado, para ti
¿Qué harás tú?

La pequeña Mary, y Teddy, y también Telma.
¿Por dónde se abre camino el bulevar Palmdale?
¿Pasando el Village Inn y el Barbecue?
(Me dijeron que ya no existen, ojalá no sea verdad)
¿Dónde van a ir los torpes a observar volverse azules las luces?

“Village of the Sun”, del disco Roxy & Elsewhere, 1974

Página 48

Porque te corroe la pintura del coche
y te estropea el parabrisas.
No sé cómo lo aguanta la gente,
pero igual no se está tan mal

 

Capítulo 4. ¿Ya nos lo estamos pasando bien?
Página 76

Qué vas a hacer si te
dejamos ir a casa,
y el plástico se ha fundido
y también el cromado.
¿QUIÉN ES LA POLICÍA MENTAL?

¿Qué vas a hacer cuando
se despegue la etiqueta
y todo el plástico se haya fundido
y el cromado se quede blando?
¿QUIÉN ES LA POLICÍA MENTAL?

Qué vas a hacer si las
personas que conocías
fueran el plástico que fundido
(¿Y también todo el cromado?) 
¿QUIÉN ES LA POLICÍA MENTAL?

“Who Are the Brain Police?” del disco Freak Out!, 1966

Página 77

Igual te preguntas
por qué estoy aquí.
¡Toma! ¡Y yo!
Así como tú te preguntas
qué hago yo en este sitio,
lo que a mí me fascina
es la mala pinta que tienes.
Haces lo mismo todos los días,
quedar con los amigos para salir.
Te echas un poco de laca
y con eso ya te crees que vas bien.
Tu vida está muy vacía,
pero a lo mejor no debería decírtelo
porque a mí sólo me pagan por tocar aquí.

“You’re Probably Wondering Why I’m Here”, del disco Freak Out!, 1966

Página 82

Un mundo de ansias secretas
Que pervierten a quienes hacen las leyes.
Cada deseo es escondido,
En un cajón, en un escritorio,
Junto a una sillón de cuero,
Sobre la alfombra que pisan y babean
Pasando las chicas por la oficina.

“Brown Shoes Don’t Make It”, del disco Absolutely Free, 1967

Página 84

Y aún recuerdo a mamá
con el delantal y la bayeta
sirviendo a los chicos en la Cafetería de Ed.

Página 89

Pedimos un deseo y tiramos una moneda
y desde ese día
nuestros corazones están unidos
Así que, jóvenes que os amáis,
estéis donde estéis,
la fuente del amor
no está muy lejos.

 

Capítulo 7. Babea, Britania
Página 125

Me llamo Burtram,
soy un paleto.
Mis amigos
me llaman ‘Burt’.
Mi familia
es de Texas
y se gana la vida
cavando zanjas.

He venido aquí a California
a buscar
chicas guapas.
Las que he visto
me ponen a mil.
Labios de rubí
y dientes como perlas.

Las querré a todas.
Las querré mucho.
Quiero chicas guapas,
pagaré incluso.
Les compraré abrigos de piel,
les compraré joyas.
Sé que les gusto.
¡Escuchad!

“Soy Burt, el vaquero solitario.
No hiráis mis sentimientos.
Venid aquí
y os invitaré a un trago.
Os podéis sentar sobre mi cara.
¿Dónde está mi camarera?”

Soy un tipo encantador.
Estoy todo el día sudando al sol.
Arreglo tejados
y tengo bastante faena.
Soy un cabrón

del sindicato.

Cuando salgo, me pongo ciego.
Bebo hasta caerme.
Me busco a algún comunista de mierda
y le pateo la cara hasta que
deja de moverse.

Me peleo, insulto a todo el mundo y bebo
hasta reventar.
Me vomito en la camisa,
veo si está herido
y le pego otra vez en la cabeza, ¡sí!
Le pego otra vez en la cabeza, ¡eso es!
Le pego otra vez en la cabeza, ¡así!
¡LE PEGO OTRA VEZ EN LA CABEZA!

SOY BURT, EL VAQUERO SOLITARIO.
No hiráis mis sentimientos.
Venid aquí
y os invitaré a un trago.
Os podéis sentar sobre mi cara.
¿Dónde está mi camarera?
¡OPAL, PEQUEÑA PUTA CACHONDA!

“Lonesome Cowboy Burt”, del disco 200 Motels, 1971

Página 130

¿Os acordáis de Freddie y Jo?
¿Aquella noche que fuisteis al cine?
(Una película de monstruos)
Apretándote la mano con fuerza
(Aguanta diez segundos)
Apretándote la mano con fuerza
(Aguanta diez segundos)
Apretándote el codo con fuerza.
¿Adónde ha ido a parar tu sujetador?
Entonces salió el monstruo
y todos se pusieron a gritar.
Todos los que estaban allí,
gritándole al monstruo, el monstruo de los U.S.O.

¿Quién es este tío con el pelo peinado hacia atrás?
Con esos calcetines blancos y nuevos y esos pantalones negros,
con esas camisas arremangadas…
el reloj de oro…
En un Chevrolet del 55 que su hermano acaba de robar,
y con su brazo alrededor de tu cintura,
y con su mano en tus pantalones,
te pide una cita
para ir al baile de los soldados.

¿Y si no quieres?
¿Qué haces?
Cuando un cachondo así
te mete mano…
¡Oh, nena!
Di-di-di-dime nena,
¿Llegarías hasta el final
por los U.S.A.?
¿Llegarías hasta el final
por los U.S.O.?
¿Llegarías hasta el final
por los U.S.A.?
Levántate el vestido si la respuesta es “no”…

“Would You Go All the Way”, del disco Chunga’s Revenge, 1970

Página 133

Ella se pintó la cara.
Se sentó ante el espejo.
Ella se pintó la cara.
Se acercó al espejo.

¡Ensayando, ensaya, ensayando!

¡La MIRADA!
¡La MIRADA!

(La ‘mirada secreta’ que usará
si aparece una víctima que valga la pena).
El reloj de la pared
marca la medianoche.
Ella termina de hablar.
Su amiga está en la ducha.

¡Ensayando, ensaya, ensayando!
Media docena de cuclillas provocativas.
Al salir de la ducha, se revienta los granos,
se lava los dientes,
se echa desodorante en el coño.
(Eso la pone, la pone
cachonda, oh-woh-woh-woh-woh-woh)
Sólo tiene veinticuatro años
y no puede correrse.
Un caso triste, pero típico.
El último chico que se la metió
se desempalmó.
Ella se la chupó
y se rio en su cara.

Se elige ella misma la ropa
que se pondrá para bailar por la noche.
Los sitios a los que va
están llenos de chicos
deseosos de metérsela a saco.

¡CUCLILLAS  PROVOCATIVAS!
(tómala entera)
¡CUCLILLAS  PROVOCATIVAS!
(tómala entera)
¡CUCLILLAS PROVOCATIVAS!
(tómala entera)
¡CUCLILLAS  PROVOCATIVAS!
(tómala entera)

Por lo menos hay algo donde elegir.
A veces ha habido veinte o treinta chicos
que al menos tenían un polvo.
Bien vestidos, con el pelo largo,
esperando clavársela a las tías.
¡ASÍ! ¡CLAVÁRSELA!
(eeeeeeuuuuuuueeeep)
Y VOLVER A SACÁRSELA
(eeeeuuuuuuuuuup)
¡Y CLAVÁRSELA DE NUEVO!
(¡unnngh!)

“Shove It Right In”, del disco 200 Motels, 1972

 

Capítulo 8. Todo sobre la música
Página 183

¡LA COCINA PELIGROSA!
¡Cuando no es UNA COSA, es OTRA!

Llegas tarde a casa
y el pan está seco.
Los gatos se han comido la carne envasada.
Hay latas abiertas muy afiladas
que te pueden cortar un dedo si te descuidas.
Pisas restos de comida en el suelo.
Todo puede ser un PELIGRO.

A veces la leche
te puede SENTAR MAL
(si la echas en los cereales
sin haberla OLIDO antes).
Los restos de comida de la pila
tienen vida propia.
Hay que tener mucho cuidado
en la COCINA PELIGROSA
cuando cae la noche
y las cucarachas corretean.
En la cocina peligrosa
uno se siente extraño.
(Los plátanos
y el pollo
están pasados y llenos de moscas.
Hay una bandeja con salsa amarga
y una ensalada que ACOJONA.
Volver de noche
es DE TODO MENOS BONITO).

Tienes que andar con cuidado,
sin tocar nada.
Se te puede meter dentro de la ropa,
SIGUIÉNDOTE
mientras vas a la habitación
y te quitas la ropa.
Mientras duermes,
SE ARRASTRA,
SE TE METE EN LA CAMA:
Puede llegar hasta tu cara,
DEJARTE EN LOS HUESOS.
Te mueres morir de los PELIGROS
de la COCINA PELIGROSA.

¿QUIÉN COJONES VA A LIMPIARLA?
Está sucia y asquerosa
la esponja del fregadero,
es una porquería apestosa.
(Si la escurres cuando limpias
se te queda en las manos
algo que te destroza el cuerpo,
te deja CIEGO, o VETE A SABER).
En la COCINA PELIGROSA,
esta noche en mi casa.

“The Dangerous Kitchen”, del disco Man from Utopia, 1982

 

Capítulo 10. El que estabais esperando
Página 213

Se llama Stevie Vai,
y está como una cabra.
Recuerdo que en noviembre
quería una sesión de azotes.

Decidió que estaría muy bien
que un sujeto femenino
le diese una noche
los azotes.

Ella se llamaba Laurel
y vino a vernos a la Universidad de Notre Dame.
Él me dijo el otro día
que debería darle las gracias por los azotes.

Ella era grande y suave
y le dio unas cuantas hostias.
Hizo que se escupiera en la polla
y le pajeó tras los azotes.

¡Un cepillo de pelo! ¡Menudo cepillo de pelo!
Pero no lo quiere para peinarse
porque los chicos con el pelo de color azul nunca se arreglan.

Entonces ella exclamó:
“Podemos jugar también
con este aparato
y después con un plátano”.

Estaba un poco verde.
Salía un vapor
que llenaba la habitación
para cocer el plátano.

Ella dijo que estaba seco:
“Steve, podrías intentar
escupir un poco
para lubricar el plátano”.

Cuando amaneció
Laurel seguía a lo suyo.
Se levantó, se vistió
y se comió el plátano.

“Stevie’s Spanking”, del disco Them or Us, 1984

 

Capítulo 13. Todo sobre los imbéciles
Página 236

Everett Koop, Director General de Salud Pública,
no para de soltar chorradas.
Pero cuando habla del PMRC,
es increíble la cantidad de gilipolleces que dice.

Apareció en el canal C-SPAN todo maqueado
con su disfraz de “Doctor Dios”.
Miró a cámara, se ajustó las gafas
y dio una charla apasionante
sobre sexo anal.

Dice que no es bueno
eso de la promiscuidad.
Él es médico, así que lo sabe muy bien:
es obra del diablo, de modo que
¡chicas, no hagáis mamadas!

No se la chupéis a Jimmy ni a Bobby,
buscad otra afición.
(Si Jesucristo hubiese sido médico
seguro que
habría dicho lo mismo.)

¿Es Koop una persona fiable?
Por lo visto, para Reagan, sí.
(Pero Ronald se fía de todo el mundo,
hasta de Ed Meese,
eso ya es inexplicable)

Han pillado a la Asociación Médica Estadounidense
haciendo cosas que están mal.
Se dedican a mentir sin parar.
¿Y qué hace ante esto el Doctor Koop?
Se mantiene al margen.

¡Venga, jefe de Sanidad! ¿De qué vas?
¿Tu epidemia es real?
¿O hay algo que prefieres omitir?
¿Algo de lo que no se puede hablar?
¿Un pequeño mono verde
que mata a un millón de personas?
¡Eso no puede ser!

¿De verdad ha pasado así?
¿Se lo has preguntado a los de la CIA?
¿Te habrán creído
o ELLOS han sido los
promiscuos?

“Promiscuous”, del disco Broadway the Hard Way, 1988

Traducción: Manuel de la Fuente y Vicente Forés